Semilla Certificada

SEMILLA CERTIFICADA

El agricultor tiene los medios para realizar una agricultura de calidad, económicamente eficiente, ambientalmente amigable y segura para él y para la calidad de la cosecha.

La semilla certificada es el fruto de la investigación en la mejora genética y de la tecnología. Es el futuro de una agricultura más competitiva.

La semilla certificada es garantía de calidad y trazabilidad.

Sólo las semillas de alta calidad genética, fisiológica, física y fitosanitaria son certificadas.

Estas características se corroboran a través de inspecciones de campo y análisis de laboratorio realizados por personal técnico especializado.

En producción hortícola no es necesaria la semilla certificada, ya que el control de calidad se realiza en sistemas controlados de interior.

Más allá de su expresión genética, es esencial garantizar la calidad de la semilla. En este sentido, la certificación de semilla es esencial para dar garantías a los agricultores, a los obtentores y al consumidor final.

La certificación consiste en verificar e inspeccionar las semillas para siembra, desde su origen, durante su proceso de producción en campo, beneficio y acondicionamiento, hasta su almacenamiento y comercialización, conforme estrictas normas de calidad establecidas.

¿POR QUÉ USAR UNA SEMILLA CERTIFICADA?

Por el ahorro

Menor dosis de siembra ya que está garantizada la germinación y el óptimo estado sanitario.
Menor tiempo en la presentación de la semilla.

Por el rendimiento

Asegura su producción y mejora su cosecha.

Las semillas están seleccionadas y tratadas para garantizar una buena implantación del cultivo.

Disminución de las malas hierbas

Por la calidad

La única con certificado oficial.

Trazabilidad y pureza varietal aseguradas.

Por el futuro de la agricultura

Posibilita la inversión en investigación para la creación de nuevas variedades.
Las nuevas variedades son garantía de progreso y mejora de producción

Por una agricultura sostenible

Generando inversión en I+D para lograr variedades más adaptadas a las zonas productoras.

La producción de semilla certificada, desde su origen, incluye la conservación del medio ambiente.